- ¿Falta mucho? -preguntó Maria, revolviendose en el asiento.
- No, ya casi estamos -le respondió mientras tomaba el camino de tierra que partia de la carretera secundaria.
Era un soleado dia de mediados de Abril y, salvo alguna nube ocasional, el cielo tenía aquel color azul que pintan los escolares en sus cuadernos de dibujo. Maria, con su habitual impaciencia, empezaba a mostrarse incomada a pesar de que apenas llevaban poco mas de una hora de camino. No importa, pensó, en cuanto vea el paisaje seguro que le gusta. El camino estaba un tanto bacheado y daban pequeños saltos de cuando en cuando, o iban de un lado a otro, mientras a los lados iban apareciendo y desapareciendo campos de maizales y otros cultivos.
- ¿No podías haber cogido otro camino?. Jesus, que martirio.
- Tranquila, llegaremos enseguida.
Dicho y hecho, de entre los campos de labranza apareció ante su vista una amplia pradera que desembocaba en la ribera de un rio. A ambas orillas de este sendas hileras de árboles proporcionaban una agradable sombra. Si, el sitio era perfecto.
Paro el coche, se quitó el cinturón de seguridad y abrió la puerta.
- Vamos, cogemos los bartulos y buscamos un sitio.
- ¿Y donde nos ponemos?.
- Creo que allí, debajo de aquel árbol, estaremos bien.
- ¿Ese de allí?.
- No, el de al lado -dijo, mientras abría el portón trasero y sacaba una cesat, un mantel y una nevera portátil de las de camping.
- ¡Ay!, ¡uy, uy!, ¡Juaaan!.
- ¿Qué pasa, mujer?.
- Creo que me he roto algo, ¡ay!.
Estaba atrevesada en el suelo, al otro lado del árbol escogido, con una mueca de dolor en la cara y sujetandose el tobillo con las dos manos.
- Pero, ¿qué te ha pasado?.
- Pues que he tropezado con las raices del árbol.
- Mira que eres torpe, siempres tropezando en todos los sitios. Y, además, ¿quién te manda ponerte tacones para venir al campo?. ¿No te puedes poner deportivas como todo el mundo?.
- Pero si son tacones bajos, además la culpa la tienes tu.
- ¿Yooo?.
- Si. tu. Si me hubieras dicho exactamente donde veníamos. Pero no, tenía que ser una sorpresa. Joder con la sorpresa. No, el señorito tenía que venir al campo. Primero un montón de tiempo encerada en el coche, luego me mete por un camino de cabras, y encima quiere comer exactamente debajo de este árbol, ¡ay!.
- El camino, el camino, pues menos mal que nos hemos comprado el todoterreno, que si no.
- Esa es otra, no te bastaba con otro coche más normal, como todo el mundo, no, tenía que presumir de cuatro por cuatro. Y barato que es el coche, y lo que consume.
- Pues no es tan caro, y además lo vamos a pagar en comodas cuotas.
- Ya, y mientras, la cocina sin reformar y el dormitorio sin cambiar.
- ¿Qué le pasa a la cocina?. Pero si está estupenda.
- Eso dices tu, que no tienes ojos, como todos los hombres. ¿Es que no te das cuenta de que esos muebles parecen los que salen en el "Cuentame"?.
- Qué exagerada que eres, vale que son los que venían con el piso, y que este es de segunda mano, pero a mi no me parecen tan mal.
- Ya, pero si cambiaras de trabajo, o al menos le pidieras un aumento de sueldo a tu jefe.
- ¿A Don Celestino?, si ese no da ni los buenos dias. Como le pida un aumento me pone de patitas en la calle, y tal como estan las cosas a ver donde voy.
- Si ya me lo dijo mi madre, no te cases con un contable, y menos con ese, que es un "pelagatos" -continuó quejandose María, a la que el dolor le ponía de muy mala leche.
- Ya estamos con tu madre, como si no fuera suficiente con tener que ir a comer a su casa todos los domingos.
- Oye, a mi madre ni la menciones, ¡eh!. Mi madre es una santa.
- El que es un santo es tu padre, que bastante tiene con aguantarla.
- Juan, que te quedas sin cenar y sin lo que tu ya sabes esta noche.
Juan no contestó, y noto que la ira le subía por todo el cuerpo y que le faltaba poco para mandar a su conyuge a freir esparragos. Respiró hondo y contó hasta diez.
- A ver, seguro que no es nada -afirmó mientras palpaba el tobillo de su mujer.
- ¡Ay!, dejame bruto, mas que bruto, y no me hables.
- Pues si que estamos bien.
Acabó de extender el mantel y dejó la cesta y la nevera en un lado. Se sentó en el borde y miró pasr el rio. El sol arrancaba destellos del agua y allá arriba, en el cielo, pasaba una bandada de pájaros, quien sabe si aves migratorias que volvían de pasar el invierno en Africa.
Pasaron varios minutos sin que ninguno de los dos dijera nada. Se volvió para mirar a su mujer, pero su mirada le dijo que seguía enfadada. Al volverse se fijó en la cesta, el sol le daba de lleno y le daba un tono dorado. Su mente retrocedió en el tiempo.
Estaba en la universidad, en su segundo año de carrera. Los estudios no le iban demasiado bien y temía que pudiera perder la beca. Además su madre había fallecido hacía pocos meses, victima de una rápida enfermedad. En cuanto a su padre, nunca había tenido una relación muy estrecha con él. Todas estas circunstancias le sumian en un estado medio depresivo.
Un día, al finalizar la clase de Física, se dirijía por el campus a su siguiente clase. En ese momento se percató de ella. Iba con una amiga a unos pasos delante de el. El sol brillaba en su cabellera rubia y se quedó mirando el juego de luces en su pelo. En ese momento ella se dió la vuelta y , al mirarle, le sonrió. Una chispa encendió su corazón y supo que ella iba a ser la mujer de su vida.
- ¿Te sigue doliendo?.
- Un poco, pero menos.
- Anda, ven aqui -le dijo mientras la abrazaba y la besaba. Ella se inclinó y apoyo su cabeza en su hombro.
- En cuanto comamos algo, nos volvemos y vamos al médico.
- Vale -contesto ella, mientras asomaba una sonrisa en su boca.
servido por Enrique
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Algo empieza a moverse en Cuba. O eso parece. Tras los tímidos intentos de reforma de Raul Castro, que han defraudado a todos, ahora parece llegado un momento de inflexión en la política cubana. Tras el reciente fallecimiento de Orlando Zapata y la huelga de hambre de Guillermo Fariñas, parece llegada la hora de reflexionar acerca del problema cubano. Cuba siempre ha tratado de desprestigiar, cuando no de calumniar, a los disidentes cubanos. Para ello lo más normal era decir que estaban a sueldo de los Estados Unidos, o tacharlos de enemigos del pueblo cubano. La realidad es que Cuba era, y es, simplemente una dictadura. Mucha gente de izquierdas de este país siempre ha mirado con simpatía la revolución cubana. Puedo entender esa postura en los primeros años de gobierno de la revolución, incluso puede entenderlo en los últimos años del franquismo o los primeros años de la democracia. El ambiente entonces en España parecía propicio para apoyar todo aquello que fuera en contra del capitalismo, o de la derecha de entonces, heredera del franquismo. Por tanto se creaba un ambiente de simpatía hacia el régimen cubano. No puedo entender a los que ahora mismo siguen apoyando dicho régimen. Miro con estupor la actitud de mucha gente y no logro entender a gente como el actor Guillermo Toledo. Parece que no entienden que el hecho de ser de izquierdas no tiene que implicar el apoyar al gobierno cubano. Cuba, por mucho disfraz que quiera ponerse, es ahora mismo una dictadura. Puede parecer que el hecho de que Fidel haya pasado a segunda fila, y que su hermano Raul este en el poder, cambia algo la cosa, pero no. Un régimen que sigue encarcelando a sus disidentes por expresar sus ideas, suprimiendo el derecho a la libre expresión, no es otra cosa que una dictadura. Cuba languidece, sobrevive a duras penas. Podría haber imitado el modelo chino. Aquello también es una dictadura, pero al menos con su apertura al comercio mundial y a las empresas occidentales, permite que el pueblo chino viva cada vez mejor. Siguen sin poder expresarse libremente, pero al menos comen. La cupula cubana puede intentar transmitir la idea de que todo el pueblo cubano esta con ellos. Para ello manda a sus más acérrimos acólitos a reventar marchar como la de las "Damas de Blanco". Pero yo creo que si se pudiera expresar el pueblo sin miedo a represalias, muchos serían los que criticarían el régimen. Me parece loable la presión que desde la Unión Europea se intenta meter a Raul Castro. Ya es hora de dejar de tolerar o simpatizar con este régimen y condenarlo abiertamente.
servido por Enrique
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No, no me refiero a Ramses II, Tutankhamón, o cualquier otra de los faraones del antiguo Egipto. Me refiero al faraón Gallardón. Le llamó así por su desmedida afición a las obras. Ya solo falta que decida hacer una pirámide en Madrid. Que si la M-30, el eje Prado-Recoletos, la futura ampliación de la Castellana, vamos que no para. Estoy de acuerdo en que muchas de estas obras puede que sean necesarias, y que puede que mejoren Madrid. El tema es el coste que conlleve. No puede ser que Madrid sea el ayuntamiento más endeudado de España, y puede que uno de los más endeudados de Europa. La deuda que hemos contraído los madrileños por culpa del "faraón", pasaran no solo a nuestros hijos, sino al ritmo que va, a nuestros nietos. Y claro para financiar las obras, venga subida del I.B.I., venga parquímetros, y ya la última: el impuesto de la basura. Como este hombre siga en el poder, nos va a cobrar hasta por respirar.
A mi este hombre, siendo yo de izquierdas, era de los pocos que me parecían sensatos de la derecha. Pero hasta aquí hemos llegado. Así que pido a todos los madrileños que por favor no voten más a este señor, si no nos llevara a la ruina a los madrileños.
servido por Enrique
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Cuando el lider de un partido politico es incapaz de poner orden entre sus filas, es incapaz de que un presidente de una comunidad autonoma haga que dimita alguien como Ricardo Costa, y no ha sido hasta el final posible, cuando ya todo el mundo clamaba por ; cuando el tesorero del PP ha sido puesto en duda, cuando todo el caso Gurtel salpica a un monton de politicos del PP. Cuando el propio Costa solo dice que seguía ordenes, cuando el propio Camps parece implicado, cuando en Madrid Esperanza Aguirre se empeña en imponer al presidente de Caja Madrid, en contra del propio Rajoy, que prefiere a otro para la entidad. Cuando todo esto salpica al PP, cuando todos (Aguirre, Camps, etc...), hacen lo que les da la gana y no pone orden en su partido, ¿es Rajoy digno de llamarse lider del PP?. Puede que lo sea nominalmente, pero está claro que los enemigos de Rajoy puede que esten dentro de su propio partido, y no tanto en el Gobierno o en las filas socialistas. Más le vale ganar las proximas elecciones, sino estará acabado, y muchos de su partido estan esperando verle caer.
servido por Enrique
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Sinceramente, pocas instituciones me parecen más inútiles que la monarquía. Me refiero a las monarquías occidentales actuales. Es sin duda una anacronía, un vestigio del pasado. No tiene ningún sentido hoy en día. Mas si tenemos en cuenta que los reyes de hoy no hacen lo que han hecho siempre: mandar. Cuando el poder reside en un parlamento, en un presidente del gobierno, en una democracia moderna, ¿que pinta el rey?. Algunos diran que es un símbolo, otros diran que es un embajador excepcional de un pais ante el mundo. Pero para eso ya estan los embajadores, o si hasta me apuran, si es cuestión de proyectar la imagen de un pais en el resto del mundo, las figuras del deporte o los actores. Creo que la mayoría de las monarquías europeas se mantienen simplemente por tradición. Puede ser el caso de Reino Unido, donde la monarquía es una tradición tan inglesa como la caza del zorro. Pero sigue siendo inutil y nos cuesta, en el caso de los españoles, un dineral a los ciudadanos de esta nación. Don Juan Carlos jugo su papel en la transición, si, sobre todo contra el golpe de estado de Tejero y compañía. Fue un eslabon que estabilizó la situación cuando muchos creian que se iba a pasar de un estado franquista a otro comunista. Ahi jugo su papel y preparó al pueblo para vivir en un estado moderno. Pero ahora que la transición quedó atras, me parece absurdo la continuidad de la institución. No se trata de gritar: ¡muerte al Borbon!, tampoco es eso. Es una cuestión de principios y de lógica. No puedo negar que soy republicano convencido. Si, también me inclino más a la izquierda, pero la república tampoco es exclusiva de la izquierda. Ahi tenemos a Estados Unidos, una república que nadie puede tachar de izquierdista. O la República Francesa, donde el presidente es Sarkozy, para nada de izquierdas. Podría seguir poniendo ejemplos, pero creo que esta claro.
En definitiva, creo que ya es hora de perder el miedo a abrir un debate que será discutido, pero que tiene que empezar a hacerse. ¿Monarquía o república?.
servido por Enrique
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Esta entrada trata sobre una duda que me plantee el otro dia: ¿son los nacionalismos necesariamente malos?. Creo que primero deberia partir de lo que yo entiendo por nacionalismo. Si estas orgulloso del pais en que has nacido, de su cultura, su gastronomia, su historia (con sus errores, por supuesto), sus gentes, etc. entonces de alguna manera serias nacionalista. Nacionalista en el sentido de que te reconoces e identificas con tu patria. En este sentido no hay nada malo en sentirse español, americano, frances, brasileño o, incluso, catalan, gallego o vasco. Es licito e incluso loable que un americano se emocione ante su bandera y su himno, como lo es que cualquier ciudadano de otro pais, sea el que sea, haga lo mismo. Esto es algo que deberíamos hacer más los españoles. Otra cosa es hacer un uso politico y partidista de este nacionalismo y de las banderas. Como se hizo durante cuarenta años en España. Y aqui entramos en lo que yo llamo un nacionalismo "malo". Es cuando este orgullo te hace creerte superior al resto de los demas paises o naciones. Cuando el americano ,cegado por ese patriotismo, cae en la prepotencia y en el "yo soy el mejor y por lo tanto impongo mi ley". Pero tampoco tenemos que irnos fuera, en España se hizo lo mismo con el franquismo. Sobre todo cuando el nacionalismo "español" trato de suprimir la cultura catalana, gallega, o vasca. Cuando se prohibia el uso del catalan. Me parece muy bien y que estan en su derecho en usar el catalan en su pais (o autonomia), y que se sientan orgullosos de su bandera y su cultura. El problema de los nacionalismos dentro de España, y me refiero ahora al catalan, vasco, gallego, es que estan cayendo en el mismo problema que cayo el franquismo. Cuando ese derecho de uso del idioma, esa "inmersión linguistica" (curioso eufemismo), implica el marginamiento o la eliminación de la otra lengua, o el otro nacionalismo, en este caso español. Cuando un habitante de estos territorios se le impone que tiene que ser nacionalista si o si. Cuando estos nacionalistas se convierten en pequeños dictadores, y estas con ellos o contra ellos. Cuando se utliza este sentimiento para hacer leyes absurdas, como el rotulado obligatario de un comercio en una lengua concreta, o obligarte a utilizar un idioma concreto. Son estos nacionalismo los que me asquean, y no la procedencia de ellos (ya he criticado el nacionalismo español de la dictadura). Estos nacionalistas que aprovechan el victimismo para medrar. Esta marginaciòn que tuvieron y que por mucho que digan ya no existe.
¿Cual es el veredicto?. Supongo que en pensar un poco mas por nosotros mismos y no dejarnos adoctrinar por los políticos, ya sean de un signo u otro. Esos politicos que usan los nacionalismo como armas para sacar mayor poder. El problema es que muchos les creen, y que muchos jovenes, desde la educación que les dan en las escuelas, se estan creyendo sus mentiras. En definitiva, nacionalista si, siempre que implique un orgullo de tu patria, y no, cuando sea a costa de otras nacionalidades.
servido por Enrique
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Quizá el titular de esta entrada no sea el más adecuado, pero dejadme que me explique. La felicidad es un extraño concepto difícil de explicar. ¿Cuándo es uno feliz?. Supongo que muchos dirán cuando uno tiene salud, dinero y amor, ese mágico trio. Otros añadirán que también la falta de problemas, esos que nos amargan el dia a dia o los problemas más graves de nuestra existencia. Sin embargo, muchos estareis de acuerdo en que rara vez se dan todos estos factores juntos. Asi pues, la felicidad se reduce a pequeños momentos o estados de la vida, por ejemplo los primeros tiempos de casados, o el nacimiento de un hijo, el enamoramiento primerizo, etc. En dichos momentos muchos afirmaran ser felices. El caso es que la felicidad es un conjunto de factores que nos viene dado de fuera, de la situación, del contexto.
Mi concepto de felicidad es diferente. No nace de influencias externas, sino que es mas bien un estado de ánimo, nace del interior de uno. Se puede ser feliz siendo pobre por ejemplo. Me asalto la idea viendo la imagen de dos niños en un pais del tercer mundo. Jugaban alegres, ajenos a su desgracia. La alegria debe surgir de dentro y esto me lleva a las personas llamadas optimistas y a las pesimistas.
Ser otpimista hoy en dia no está bien visto. Se ve al optimista como a un ingenuo que no se entera de la misa la media, un bobo que no ve la realidad. En estos tiempos de crisis basta afirmar uno su optimismo para que se te eche todo el mundo (pesimista) encima. Para mi el optimista no es aquel que ignora la realidad, los problemas que surgen en la vida, sino aquel que sabiendolos elije ser positivo. Como se dice, el que ve la botella medio llena. Esta actitud ayuda mucho en la vida, no te resuelve las dificultades en que te encuentres, pero te ayuda a superarlas. Cada vez la ciencia demuestra mas los efectos beneficiosos de esta actitud positiva, como una mejor salud. Los optimistas enferman menos. Muchos casos de ancianos de larga vida se deben a su actitud positiva. Algunos diran que el ser optimista o pesimista va en el caracter y, probablemente, incluso en los genes. Puede ser cierto, pero también es cierto que se puede aprender a ser positivo. Basta concienciarnos de ello. Hay tecnicas que ayudan a ello. Una mente centrada ayuda, y para ello unos recurren a la meditación, otros al yoga, taichi, etc.
Volviendo al titulo, todos tenemos derecho a ser felices, pero debemos "trabajar" para ello. Ser positivos, optimistas, ayuda a que podamos ser felices.
servido por Enrique
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La entrada de hoy esta en el candelero debido a la polémica de la pirateria. La SGAE acusando de piratas a media España, la mayoría de autores quejandose, las discográficas no paran de llorar, los usuarios escuchando cada vez mas música. Todo esto me lleva a la pregunta que encabeza el post, ¿debe la música ser gratis?. Según muchos usuarios de internet (emule y derivados), parece ser que si. Las canciones y los discos pululan por las redes de intercambio que da gusto. Las discográficas se queja de cada vez venden menos CDs y la SGAE persigue por doquier y acusa a sus usuarios.
Las discográficas deben entender que el modelo de venta de CDs, de soportes físicos, está en sus últimos días. Ya no es de recibo pagar 18 o 20 euros por la música grabada en soporte fisico. Máxime cuando la música es consumida ya casi mayormente en soporte digital, ya sea en archivos en el ordenador o pasada a ipods y similares. Por lo tanto debe cambiar el modelo de negocio. Por desgracia no estan entrando en este mercado con la celeridad que debería. Tambien esta cambiando el modelo de compra de albúm al de compra de canciones. Mucha gente no entiende por que tiene que comprar el CD cuando realmente le gustan dos canciones o tres. El modelo de venta por internet facilita esto último, el éxito de portales como iTunes lo atestigua.
Teniendo en claro esto, la difusión mayoritaria de la música por internet, nos queda el interrogante del valor de la musica. Mucha gente esta dispuesta a pagar por ver en directo a su grupo favorito, y eso que los conciertos no son baratos, pero parece poco claro que la gente este dispuesta a seguir pagando por comprarse el albúm. Algunos incluso sostienen que los musicos deberían vivir de sus conciertos. Estoy de acuerdo en que esta es una forma de obtener ingresos para el musico, pero no todos pueden hacer una gira por España como las grandes estrellas. Bajo mi punto de vista la creación, y posterior grabación, de la música, tambien debe tener un valor "per se". Todo ello implica un trabajo y un número de horas nada despreciable. Esto parecen no entenderlo quien no ha aprendido nunca a tocar un instrumento, y si bien rasgar una guitarra se puede hacer en unas pocas lecciones, hacerlo bien y con maestria y hacer buenas canciones, lleva muchas horas. Todo esto me lleva a que cada vez conozco a más gente que no se compra un disco (físico o digitalmente de algunos de los portales que existen), ni aunque los maten. No voy a ser yo el que diga que no tengo ningún disco bajado de internet, que los tengo, pero he de decir que soy de los pocos que conozco que todavía compra discos. Eso si, mi forma de comprar ha cambiado, y he de confesar que ahora los compro en iTunes.
Quizá la clave consista en dejar al músico elegir como quiere distribuir su música. Si es gratis por internet, mediante alguna licencia tipo "creative commons", o mediante su venta, ya sea en formato CD o en página web. Lo que si veo claro, es que el papel de la discografica cada vez sera menos influyente.
En resumidas cuentas, que yo creo que la musica grabada si debe de tener un valor económico.
servido por Enrique
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